domingo, 11 de octubre de 2015

Buda explotó por vergüenza






Me ha parecido una película muy dura que refleja la sociedad en la que viven muchos niños que se encuentran en condiciones similares a los que se muestran en la película. No sólo es el reflejo de lo que ocurre en Afganistán, sino en muchos otros lugares donde están en guerra.

Estéticamente la película es muy atractiva, presenta un gran contraste de colores, por un lado están los tonos marrones y rojizos de la tierra y por otro destacan los colores de las indumentarias que llevan las mujeres.

Es duro ver como los niños se dedicada jugar a la guerra y llevarlo a un extremo casi verdadero, unos haciéndose pasar por talibanes y otros por americanos. Este comportamiento que presentan los niños refleja la sociedad en la que viven, ya que es lo que han vivido desde pequeños y llegan a considerarlo como algo normal. Para ellos la guerra es algo del día a día y se comportarán de la forma que han estado viendo y viviendo desde que nacieron.

Es muy emotivo el hecho de que la protagonista haga todo lo posible por asistir a la escuela y poder aprender, que es lo que más le apetece hacer. A ella no le gusta jugar a la guerra, como al resto de los niños, sino que quiere ir a la escuela a prender historias graciosas como la que le contó su vecino. Se refleja como a los niños sólo hay que motivarles de la forma adecuada para que nazcan de ellos los deseos de aprender cosas.

Como aplicación de la película para trabajarla en el aula, la veo más adecuada para primaria que para infantil. Por un lado porque hay escenas un poco duras para ellos y por otro porque no la van a entender bien. Lo que sí se puede poner a los niños es algún fragmento de la película en la que se observan los deseos de la niña por ir al colegio y todo lo que tiene que hacer para conseguirlo. Esto les mostrará que no todos los niños tienen la misma suerte que ellos. Que hay niños que viven con muy pocas cosas, que tienen poco que comer, que no pueden ir al colegio, etc.

Esta película me ha recordado a otra que vi hace tiempo que se llama “Las tortugas también vuelan” que cuenta la historia de cómo viven unos niños en un campo de refugiados del Kurdistán iraquí entre la frontera de Irán y Turquía, antes de la invasión de Irak por los Estados Unidos. Si no la habéis visto, os la recomiendo. Es bastante dura y una de los aspectos a destacar de la película es que está protagonizada por niños “reales”, es decir, niños que no son actores, sino que han vivido realmente esa situación y que las mutilaciones físicas y deficiencias que presentan los poseen de verdad.



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